Aprendizaje cooperativo: construye conocimiento en equipo

¿Sabes qué es el aprendizaje cooperativo? ¿Qué tipos existen? ¿En qué se diferencia del aprendizaje colaborativo? ¡Resuelve todas tus dudas aquí!
9 minutos
Índice

Cada vez más docentes y centros incorporan estrategias de aprendizaje cooperativo en las aulas. Este plan tiene más cualidades que el aloe vera: ayuda a aligerar la carga lectiva, dinamiza las clases, impulsa la motivación y mejora la comprensión de los conceptos. 

¡Ojo! No confundir aprendizaje cooperativo con aprendizaje colaborativo. No, no es lo mismo. Si te quedas a leer este post, te contaré muchas cosas, como  en qué se parecen y cuáles son las diferencias entre ambas estrategias. ¡Vamos a ello!

Resumen

El aprendizaje colaborativo es la base de muchas metodologías activas. Consiste en organizar actividades para que el alumnado las desarrolle en grupos, cooperando entre sí para conseguir el objetivo común. Entre sus beneficios está ayudar a dinamizar las clases, motivar y mejorar la comprensión de conceptos.

Aprendizaje cooperativo no es lo mismo que aprendizaje colaborativo. Hay varias diferencias, la principal es  que en el primer caso, el docente guía al alumnado, asigna los roles y monitoriza el desarrollo de la actividad, mientras que en el segundo caso el alumnado se reparte el trabajo y lo ejecuta sin intervención del docente.

Existen diferentes tipos de aprendizaje cooperativo, que pueden contribuir a lograr diferentes objetivos, pero en general todos fortalecen la socialización del alumnado.

¿Qué es el aprendizaje cooperativo?

El aprendizaje cooperativo es un método pedagógico en el que los estudiantes trabajan en grupos pequeños, bajo supervisión docente y con un objetivo educativo común. Con el aprendizaje cooperativo se persigue (y se suele conseguir) que cada estudiante maximice el aprendizaje propio y de los demás integrantes del grupo.

Es una estrategia fundamental en muchas de las metodologías activas, como el aprendizaje basado en proyectos (ABP), el aprendizaje basado en retos o el flipped classroom. Las metodologías activas fomentan la participación del alumnado, la cooperación y el aprendizaje significativo. Y estos objetivos encajan a la perfección con el aprendizaje cooperativo.

Para que funcione, hace falta mucho más que dividir al alumnado en grupos y decirles que tienen que cooperar. Necesitan práctica y también ayuda. Solo se puede considerar que el aprendizaje cooperativo está funcionando cuando están presentes sus 5 elementos fundamentales:

  1. Interdependencia positiva entre tus estudiantes 
  2. Responsabilidad individual y grupal
  3. Interacción promotora, es decir que el alumnado promueva el esfuerzo del resto de componentes del grupo para alcanzar el objetivo común
  4. Habilidades de colaboración, como procesar información en grupo 
  5. Capacidad de realizar evaluaciones grupales y de reflexionar sobre las formas de mejorar el rendimiento del grupo

El éxito de uno es el éxito de todos’. Francisco Zariquiey

8 Beneficios del aprendizaje cooperativo

  1. Mejora el rendimiento del alumnado, ya que se consigue la comprensión más profunda del material en menos tiempo
  2. Mejoran las habilidades sociales, de comunicación y de resolución de problemas
  3. El alumnado adquiere habilidades metacognitivas, es decir, que toman conciencia de sus fortalezas y debilidades
  4. Rompe con la monotonía
  5. Fomenta un ambiente de aprendizaje más dinámico 
  6. Impulsa la participación y la motivación del alumnado 
  7. Estimula el pensamiento crítico hacia los materiales
  8. Aumenta la posibilidad de recibir feedback

Aprendizaje cooperativo en el mundo virtual

Las nuevas tecnologías están transformando la educación y contribuyendo a mejorar el proceso de enseñanza -aprendizaje de muchas maneras. El aprendizaje cooperativo no es una excepción. La tecnología hace posible innovar en la forma de poner en marcha esta estrategia, y consigue eliminar algunas limitaciones del mundo físico. Por ejemplo:

  • Es más fácil compartir información en el mundo online gracias a la  cantidad de herramientas que existen para ello. Y puede hacerse de forma incluso más ágil que en el mundo offline. Por ejemplo, a través de los LMS o el Workspace de Google.
  • Existen cantidad de herramientas online que permiten crear de forma colaborativa y co-editar en tiempo real.
  • Es posible obtener datos y monitorizar el progreso del alumnado a nivel individual y grupal, gracias a la traza que se genera en el mundo online.
  • Resulta muy sencillo proponer actividades de autoevaluación que ayudan al alumnado o al grupo a adquirir conciencia de sus progresos e impulsan el autoaprendizaje. 
  • Al utilizar herramientas tecnológicas en los procesos de aprendizaje se potencian las competencias digitales del alumnado.

profesora trabajando en clase con su alumnado, con laptops en post sobre aprendizaje cooperativo

WEB

Descubre el plan Genius

El plan más avanzado de Genially para enseñar y aprender de forma colaborativa

  • Acceso ilimitado a Genially
  • Workspace compartido entre docentes y estudiantes
  • Coedición en tiempo real
  • Herramienta de analítica… ¡y más!

Aprendizaje colaborativo y aprendizaje cooperativo

Si aún no lo tienes claro, te lo confirmo: aprendizaje colaborativo no es lo mismo que aprendizaje cooperativo. Pero, como ambas estrategias tienen varias cosas en común, resulta fácil confundirlas. Ambas son estrategias educativas que se realizan en grupo y potencian el trabajo en equipo.

La diferencia entre colaborar y cooperar es un pequeño matiz que puede pasar inadvertido.

  • Colaborar es trabajar juntos con un objetivo común.
  • Cooperar es ayudar a las demás personas y trabajar de forma equitativa.

Fíjate en la tabla a continuación para aniquilar esa duda:

APRENDIZAJE COOPERATIVOAPRENDIZAJE COLABORATIVO
Los alumnos trabajan juntos en tareas compartidas para lograr un objetivo comúnLos alumnos trabajan en tareas separadas para conseguir un objetivo común
Organizado por el docente, que es quien diseña la actividad, distribuye los grupos, propone las normas y reparte las tareasAutodirigido: el alumnado organiza el trabajo
Se basa en la interacción entre los miembros del grupoSe basa en la colaboración entre los miembros del grupo
Estructurado en tareas y proyectosDiseñado para que el alumnado investigue un tema por su cuenta
Los estudiantes necesitan trabajar cara a cara, de forma síncrona (aunque pueda ser virtual)Los estudiantes pueden trabajar por separado y combinar al final sus contribuciones
Se evalúa el trabajo individual y el grupalSe evalúa el trabajo final como resultado común

Diferencias entre aprendizaje cooperativo y aprendizaje colaborativo

Mejor con un ejemplo

  • Cuando un docente indica a su clase que se dividan en grupos y realicen un trabajo sobre un tema, por ejemplo, sobre el ciclo del agua, se trata de aprendizaje colaborativo. Los estudiantes crean los grupos y se reparten el trabajo como quieren. Cada estudiante avanza por su cuenta y luego plasman sus contenidos en el trabajo común, que se entrega al profesor. El trabajo se evalúa con una nota, que es la misma para todos los integrantes del grupo. 
  • Si el docente quiere poner en práctica el aprendizaje cooperativo, tiene que organizar los grupos. Además encargará a cada grupo la investigación de una fase del ciclo del agua (evaporación, condensación), y a cada miembro del grupo un rol (investigador, redactor, presentador…). Los grupos trabajan de forma coordinada en la elaboración de un informe conjunto y, al final de la clase, se intercambian los informes para obtener feedback. 

En la siguiente clase, los equipos trabajan en mejorar sus informes a partir del feedback que han recibido de los otros grupos. Al final, los grupos presentan sus trabajos a la clase, reflexionando sobre cómo se relacionan entre sí los ciclos del agua. Cuando entregan el resultado final, obtienen una calificación individual y una calificación de grupo.

¿Qué es mejor, aprendizaje colaborativo o aprendizaje cooperativo?

Pues en realidad no hay uno que sea mejor que el otro. Depende del tema a tratar, de los objetivos que quieras lograr… de muchas cosas. Casi todas las personas expertas en educación coinciden en que lo ideal es simultanear varias estrategias.

Siguiendo con el ejemplo: ambos tipos de aprendizaje fomentan el trabajo en equipo

En el caso del aprendizaje colaborativo, todos los estudiantes potenciarán sus habilidades de investigación, mientras que en el aprendizaje cooperativo sólo las potenciarían los alumnos a los que se hubiese asignado ese rol. Lo mismo sucede con las habilidades de escritura y presentación. 

Se puede lograr que cada alumno potencie todos los roles si se establecen roles rotativos, aunque eso pueda complicar la tarea. 

Pero a lo que importa: ¿cuál es el objetivo académico fundamental de esta actividad? Comprender en profundidad el ciclo del agua. Si vamos a eso, está claro que el aprendizaje cooperativo contribuye más a lograr este objetivo, ya que la reflexión final sobre la forma en que los ciclos se relacionan entre sí permite al alumnado tener una visión del ciclo al completo y recordar mejor esa información. 

Otros objetivos como aprender a integrar información de diferentes fuentes, aprender en equipo o potenciar las habilidades de comunicación también se refuerzan más en el aprendizaje cooperativo.

Tipos de aprendizaje cooperativo

Hay varias formas de aplicar el aprendizaje cooperativo, desde dinámicas que duran pocos minutos hasta animados debates o grupos que pueden derivar en amistades que pueden ser para toda la vida. Elige la que más convenga a tus objetivos.

  1. Aprendizaje cooperativo formal: consiste en hacer que tus estudiantes trabajen en grupo para conseguir un objetivo común. Los grupos pueden durar desde una sola clase hasta varias semanas. Es aplicable a cualquier materia, cualquier objetivo académico y cualquier tarea, y es la base del aprendizaje cooperativo.  

Elige esta dinámica para asegurar la participación activa de tu alumnado

  1. Aprendizaje cooperativo informal: puede durar desde unos minutos hasta una clase entera, y se utiliza para que los estudiantes pongan foco en el material y para propiciar el aprendizaje. No requieren planificación y tampoco una estructura demasiado elaborada. 

Elige este tipo de aprendizaje cooperativo para aligerar la carga lectiva de algún tema concreto

  1. Grupos cooperativos de base: son grupos heterogéneos que se establecen como mínimo para todo el año escolar. En estos grupos, se define como objetivo principal dar soporte, ayuda, ánimo y asistencia a los compañeros, para que puedan progresar académicamente. Suelen derivar en relaciones estables y comprometidas más allá del contexto en el que se crearon los grupos.

Elige esta dinámica si quieres potenciar la interrelación entre tus estudiantes

  1. Controversia constructiva: se suelen realizar en dobles parejas para que cada una defienda al menos dos posturas opuestas. Esta dinámica es utilísima para que el alumnado aprenda a escuchar, a defender sus ideas y a consensuarlas con sus compañeros. Como resultado, el equipo aprende a ceder y a alcanzar decisiones que beneficien a todos.  

Elige esta dinámica si quieres fomentar debates y discusiones ordenadas en tu grupo

¿Qué necesitas tener en cuenta para poner en marcha esta estrategia?

Las dinámicas de aprendizaje cooperativo suelen funcionar con grupos de entre 3 y 5 estudiantes. 

Además, para que llegue a funcionar bien, tanto el profesorado como el alumnado tienen que practicar. Trabajar de forma cooperativa no es algo que suceda de la noche a la mañana.

La monitorización del docente es imprescindible. El docente tiene que supervisar la tarea para evitar que surjan peleas, que algunos se queden sin participar o que intenten hacer el trabajo de forma individual. 

A la hora de evaluar el trabajo, el docente ofrecerá feedback individual y grupal. Es importante incidir en el feedback grupal para dar más peso al trabajo colaborativo y lograr que el impacto de la estrategia sea mayor.

Cuanto más tiempo se emplee esta estrategia, mayor será el impacto. Los autores de ‘El aprendizaje cooperativo en el aula’, recomiendan utilizarlo entre el 60 y el 80% del tiempo. Puede que al principio cueste un poco, pero al ganar práctica, el docente podrá plantear dinámicas de aprendizaje cooperativo de forma automática.

Y por último, lo ideal es que el equipo docente establezca dinámicas de cooperación entre sí, y se ayuden a poner en marcha el aprendizaje cooperativo. No solo porque será más sencillo y enriquecedor, además ¡hay que predicar con el ejemplo!

¿Practicas el aprendizaje cooperativo en tus clases? Será genial si compartes tu experiencia en los comentarios del post.

Picture of Natalia De la Peña Frade
Natalia De la Peña Frade
Content creator: intento escribir cosas que te guste leer

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Crear contenidos interactivos es fácil, muy fácil

Tu plan gratuito no caduca nunca, no somos como los yogures.