Brecha digital en educación: Datos esenciales

8 minutos
Escrito por: Raquel Zurita
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Índice

La brecha digital es una realidad que afecta a gran parte de la población mundial. Los cambios a los que nos hemos visto sometidos en los últimos meses, debidos en gran parte a la pandemia de Covid-19 y las medidas que se han implantado para normalizar nuestras actividades diarias, como el teletrabajo o la enseñanza online, si bien han supuesto una solución temporal, han hecho que esta brecha digital sea cada vez más evidente

Pero, ¿a qué nos referimos exactamente con este concepto y qué tipo de consecuencias tiene, concretamente en el entorno educativo? Para responder a estas y otras preguntas tuvimos la suerte de contar en nuestro webinar Brecha Digital en Educación con tres personas referentes en el ámbito de la educación en América latina y los países de habla hispana: 

Brecha digital en educación: Datos esenciales

Denise Danielle Bourne
CEO de Grandes Genios 

Denise Danielle Bourne

Fernanda Montes de Oca
Education Sales Manager Hispanoamérica Google for Education 

Cristina Araya Morales

Cristina Araya Morales
Responsable de Educación de la Fundación Telefónica en Chile 

Resumimos algunas de sus respuestas. 

¿Qué es la brecha digital? 

Como bien comentan nuestras ponentes, podemos definir el concepto de brecha digital, o brecha tecnológica, como la desigualdad que experimentan las personas para acceder a la información, el conocimiento y la educación mediante las nuevas tecnologías. 

Aunque el término brecha digital se relaciona con el acceso a internet, es importante puntualizar que el concepto también engloba otros factores, como el acceso a  dispositivos y herramientas, o el nivel y la calidad de la competencia digital de la persona. La brecha digital varía enormemente a nivel global, y tiene un mayor impacto en las comunidades más vulnerables. “Este acceso es un requisito muy importante para participar en esta nueva sociedad del conocimiento”, nos dice Cristina, “y en el futuro, el acercarnos a la tecnología, o disminuir la brecha digital, va a ser un bien básico común.”

Causas de esta desigualdad

Aunque las causas de la brecha digital son variadas, algunos de los factores que tienen un efecto más profundo son socioeconómicos, geográficos, de edad, ya que frecuentemente afecta a los adultos mayores, o de género. Como sabemos, el acceso a internet difiere por países, e incluso por regiones geográficas dentro de cada país. Hay que tener en cuenta que la falta de acceso a internet es una de las razones más importantes de esta brecha digital. Bien sea por motivos geográficos, donde hay poca infraestructura, y por lo tanto poca conectividad, bien por factores socioeconómicos, en los que las personas no disponen de los recursos necesarios para asegurar este acceso, o, frecuentemente, por una mezcla de ambos, la carencia de acceso a internet es una realidad para muchas personas a día de hoy. Esta falta de conectividad ejerce de barrera y hace que la brecha o fractura digital sea aún más profunda, perpetuando la misma situación que provoca.

Otra de las causas determinantes es el acceso a dispositivos. Aunque el uso de smartphones o teléfonos con conectividad a internet está bastante generalizado, es frecuente que estos dispositivos no sean óptimos para el aprendizaje. Aquellos estudiantes que no disponen de acceso a ordenadores o tablets, ya sea en sus casas o en sus centros educativos, se enfrentan a una dificultad añadida.  Este problema es aún más complejo si no se dispone de ningún dispositivo, o si estos están obsoletos.

Por otra parte, incluso aquellas personas que disponen de conexión a internet y tienen acceso a  dispositivos y herramientas digitales sufrirán los efectos de la brecha digital si carecen de los conocimientos y formación necesarios para hacer un uso óptimo de los mismos, es decir, si su nivel de competencia digital es bajo.

Brecha digital de género

Nuestras invitadas a esta conversación se muestran unánimes en cuanto a la existencia de la brecha digital de género, y confirman que, si bien los cambios culturales, la universalización de la educación y la democratización de la tecnología han propiciado grandes cambios en este aspecto, existen múltiples estudios que demuestran que la brecha digital aún afecta globalmente más a mujeres que a hombres

La perpetuación de los roles de género, la falta de modelos a seguir y la percepción de las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) como campos mayoritariamente masculinos son algunos de los obstáculos a salvar para garantizar la igualdad de género, y ayudar a las mujeres a adoptar un papel activo en el uso de las tecnologías en el ámbito educativo.  “La inclusión digital es una ventaja competitiva que contribuye al bienestar de las personas, y las mujeres no debemos ser excluidas de esto”, comenta Cristina.  Por su parte, Fernanda añade, “donde podemos hacer cambios es en la educación temprana, pues hay varios estudios que demuestran que desde que son pequeñas las niñas no reciben esta educación que las impulsa a promoverse a sí mismas o a tener una percepción positiva”.  

Consecuencias de la brecha digital

Según nuestras contertulias, la exclusión tecnológica tiene consecuencias que impactan tanto al presente como a la vida futura de las personas afectadas por la misma. Esta brecha digital afecta más profundamente a las personas del entorno socioeconómico más bajo, lo que las hace más vulnerables a las consecuencias de la misma. 

Una de las principales consecuencias de la exclusión digital es la desigualdad en el acceso a la educación, puesto que la brecha digital limita el acceso a los recursos necesarios para formación de los individuos, y su posterior inserción laboral, y tiene un efecto determinante en los ingresos futuros de la persona, perpetuando de esta manera la situación de exclusión. Vemos que en las comunidades más vulnerables este es un problema común, que se repite con frecuencia y que tiene un efecto desolador en la misma. 

Otra de las consecuencias notables de la exclusión digital es la división social. Puesto que la brecha digital impide el acceso a la información, a la formación y a la comunicación, se crean diferencias cada vez más profundas entre comunidades. Como menciona Fernanda haciendo referencia a las situaciones de las que ella ha sido testigo en México, “estas dificultades acaban separando y segmentando a la población del país”.

Acciones para reducir la brecha digital

En esta interesante conversación nos preguntamos: ¿cómo podemos solucionar esta problemática que afecta con más intensidad a las comunidades más vulnerables, aisladas y excluidas?  Nuestras invitadas se muestran positivas y subrayan que, aunque la brecha digital es profunda y se requiere de un trabajo conjunto para hacer que disminuya o desaparezca, en los últimos años se han visto muchas iniciativas tanto públicas como privadas que están consiguiendo una mejora en sus respectivos países. 

Centro de recursos para la educación online

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Todas están de acuerdo en que el esfuerzo debe partir de tres focos: las organizaciones públicas, la empresa privada y la ciudadanía. La empresa privada tiene el deber de acompañar al sector público para garantizar acceso a herramientas, infraestructura y capacitación, mientras que es importante que la ciudadanía reclame y acoja las medidas que se propongan desde estos ámbitos. “No se trata solamente de esperar que el sector público haga lo que tiene que hacer”, puntualiza Denise, “el sector privado es sumamente importante, nosotros queremos llevar contenido de valor, queremos apoyar a las comunidades.”

Entre algunas de las medidas que han tenido éxito a corto plazo se mencionan el acceso a dispositivos y herramientas a bajo coste mediante tratados de comercio internacional, el incremento de conectividad en los centros educativos, estableciendo conexión a internet a disposición de profesorado y alumnado, el acceso a herramientas digitales gratuitas y de calidad, y la capacitación y apoyo tecnológico para los docentes y formadores. 

Estrategias educativas y herramientas digitales

Entonces, ¿es la tecnología imprescindible para el desarrollo de los estudiantes? “Nosotros vemos la tecnología no como la finalidad sino como un medio, como una herramienta que ayuda al alumnado a desarrollar habilidades del siglo XXI, que son las que cada vez se necesitan más en los mundos laborales modernos, como el pensamiento crítico, la comunicación, la creatividad o la colaboración” nos dice Fernanda. 

Por su parte, Cristina expone “hoy día, nuestro foco está en usar herramientas que nos ayuden a pensar acerca del pensar, donde la escuela se transforma en un espacio de experiencias de aprendizaje”. Nuestras ponentes se muestran de acuerdo en este punto: la clave está en aprovechar aquello a lo que tenemos acceso, conexión, dispositivos, etc. e implementar una estrategia educativa que le saque el máximo partido, en vez de dejar que las carencias nos limiten. “Tenemos que seguir adelante, aunque no tengamos la mejor conexión del mundo, aprovechemos bien las herramientas que tenemos” insiste Denise. 

Otra cosa en la que las tres se muestran de acuerdo es en el papel determinante que juegan los educadores, por lo que indican que es fundamental el desarrollo profesional docente y la mejora de competencias digitales si queremos disminuir la brecha digital. Evaluar las competencias de los docentes, llevar a cabo un proceso de capacitación escalable en las TIC, que tenga en cuenta las fortalezas y debilidades individuales, así como el intercambio de buenas prácticas en el área educativa son algunas de las sugerencias que nos proponen. Denise reflexiona: “debemos dejar de enseñar y preocuparnos de que la gente aprenda”.

Futuro

Como comentamos en el webinar, la brecha digital no desaparecerá en poco tiempo o por sí sola, sino que debemos hacer un esfuerzo conjunto. “Mucha de esta responsabilidad está en nuestras manos, así que nos toca trabajar en conjunto tanto con las empresas como con diferentes miembros de la comunidad para lograr que la tecnología se convierta en un aliado que permita cada vez reducir estas brechas y darle más oportunidad a todos los estudiantes”, indica Fernanda, a lo que Cristina añade “ahora estamos construyendo las bases para la educación del futuro, para esta gran oportunidad que tenemos de desarrollarnos como personas en este espacio de bienestar.”

Esperamos que te haya gustado este post en el que hemos tratado una realidad con la que muchas personas están familiarizadas: La brecha digital. Hemos visto qué es, qué causa esta brecha, algunas de sus consecuencias y qué buenas prácticas podemos aplicar para superarla.

Si tienes cualquier pregunta o sugerencia no dudes en contactarnos por redes sociales haciendo uso del hashtag #AskGenially o comentando en este post.

Un saludo de todo el equipo de Genially. ¡Hasta pronto!

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