Design Thinking: soluciones genialmente creativas

5 minutos
Escrito por: Margarita González del Hierro
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Índice

¿Te enfrentas a retos profesionales que quieres superar con éxito? ¿quieres sacar el máximo rendimiento a tu equipo de trabajo? ¿necesitas experimentar con nuevas ideas o procesos? Entonces, este post es para ti. Adéntrate con Genially en una forma genialmente creativa para darnos solución a problemas de nuestro día a día, el Design Thinking.

¿Qué es el Design Thinking? 

No hay una única definición para el Design Thinking, pues es toda una estrategia, una idea. Nosotros, podemos definirlo como una metodología que, haciendo uso de herramientas de diseño. facilita la resolución creativa de problemas de un modo innovador y centrado en las personas. 

Esta metodología, popularizada por Tim Brown, se sitúa en la confluencia del pensamiento analítico, convergente, que toma decisiones y el pensamiento intuitivo o divergente, que se centra en la creación de opciones. En ella, se entremezclan la creatividad y la empatía con el pensamiento más racional, a fin de obtener una respuesta innovadora que sea útil para los usuarios, mientras cumple con los requisitos técnicos y económicos que pueda tener nuestro proyecto. 

Así, gracias al Design Thinking, podemos dar soluciones innovadoras a situaciones a las que nos podemos enfrentar en nuestro día a día, poniendo el foco en tres aspectos principales:

  • Las necesidades de las personas (buscamos una solución deseable), 
  • Los requisitos del negocio (soluciones económicamente viables) y 
  • Las posibilidades que brinda la tecnología (debe ser tecnológicamente factible).

Beneficios del Design Thinking

Vamos a descubrir los beneficios del Design Thinking comenzando con una frase que dice:

“En los años 90, cuando la gente hablaba de Innovación, en realidad se refería a Tecnología. Ahora, cuando la gente habla de Innovación en realidad quiere decir Diseño

Bruce Nussbaum, Managing Editor Businessweek Magazine.

Fíjate, esta frase nos indica cuán importante es el diseño en la innovación.

Entonces, te planteo ¿buscas la innovación en tu día a día? ¿Te enfrentas a retos profesionales que quieres superar con éxito? ¿quieres sacar el máximo rendimiento de tu equipo de trabajo? ¿necesitas experimentar con nuevas ideas o procesos?

Sin duda, el Design Thinking es para ti, pues es útil en cualquier ámbito y sector. Y es que, cuando incorporamos el diseño a nuestra manera de trabajar, las probabilidades de éxito se incrementan. 

Si aplicamos una forma de pensar con el enfoque de un diseñador, podemos llegar a revolucionar el modo en el que nuestra startup, nuestra agencia, e incluso nuestra aula toma mejores decisiones estratégicas, optimiza los sistemas de trabajo, o innova en sus procesos, productos y servicios creando nuevas soluciones e, incluso, nuevos esquemas de funcionamiento que te proyectarán al futuro.

Pensando desde el diseño

En el Design Thinking tomamos un punto de vista desde el diseño. Ser capaces de pensar como una persona diseñadora requiere que potenciemos algunas características para dejar volar nuestra creatividad. Aquí tenéis cinco aspectos que nos ayudarán en el proceso:

Colabora:

Siempre que puedas, enfoca la búsqueda de soluciones con personas de diferentes perfiles. La multidisciplinariedad ayudará a obtener ideas realmente innovadoras.

Aprende cómo implementar eficazmente una metodología de Design Thinking

Potencia tu empatía:

Ponernos en el lugar tanto de las personas para las que estamos diseñando una solución, como las personas de dentro de tu equipo de trabajo. te ayudará para conseguir un mejor resultado.

Aplica storytelling: 

Transmite tus ideas con un enfoque visual. Haz uso de metáforas visuales. Puedes utilizar iconos, imágenes o una narrativa cuidada. Sumérgete en el universo del pensamiento visual. La experiencia será mucho más gratificante y significativa.

Confía: 

optimista. En el Design Thinking todos tenemos cabida, todos somos potenciales motores de cambio y creación. No importa tu presupuesto o lo grande que sea el problema al que te enfrentas. Como indica este Visual Thinking creado por nuestro colaborador Philippe, de Visual Mapping, creer en tu propia creatividad es la clave de la innovación.

Experimenta: 

Lánzate, crea diferentes soluciones, actúa, aprende de tus errores. No es sólo pensar, sino crear. De esta forma, el proceso de diseño e innovación estará completo.

Fases y métodos en Design Thinking

Cuando estemos focalizados, con la mente puesta en modo diseño, podemos adentrarnos en la aplicación de Design Thinking. Podemos hacerlo de diferentes maneras. Una de ellas, es siguiendo estas 5 etapas iterativas: Empatizar, Definir, Idear, prototipar y Evaluar.

Vamos a descubrir las diferentes etapas y veamos, también, algunas herramientas o métodos que nos pueden servir para cada fase.

Pulsa en cada pentágono para ver ejemplos de técnicas y herramientas que puedes aplicar en cada fase. Echa un vistazo a todas las plantillas sobre design thinking.

1. Empatizar:

Cuando ponemos la atención en nuestros usuarios, cuando nos preocupamos por ellos, somos capaces de dar con soluciones innovadoras que realmente impacten en sus vidas. Para lograrlo sólo tienes que observar, involucrarte, atender a sus motivaciones y expectativas. Ayúdate de mapas de empatía para cubrir esta fase.

2. Definir

Llega el momento de focalizar el problema. De esta forma, podremos ver cómo hacer frente al mismo definiendo un objetivo. Esta fase es vital para inspirarnos a buscar soluciones y a plantear el problema de manera significativa y procesable. Podemos ayudarnos de Mood Boards o Mapas mentales.

3. Idear

En esta fase tendrás que crear múltiples ideas, tantas como puedas. De esta forma, tendrás una batería de opciones entre las que elegir y, así, detectar cuál es la mejor solución viable. Un buen brainstorming y hacer uso de notas adhesivas puede ser una muy buena idea, incluso en versión digital. Por ejemplo, si nuestro objetivo es el diseño de productos, debemos de crear bocetos antes de prototipar destacando cada una de las soluciones que propone y demostrando el valor de cada idea.

4. Prototipar

Vamos a dar forma a las ideas. Los prototipos son un paso intermedio a la solución definitiva. Experimenta con las ideas, inventa, construye, comunica, identifica opciones. No te centres en validar, sino en experimentar. En este sentido, un prototipado rápido con herramientas sencillas e intuitivas como Genially puede ser clave.

5. Evaluar

Llega el momento de ver cómo funcionan nuestras soluciones. Puedes pedir opiniones sobre tus prototipos, bien a miembros de tu equipo o incluso a tus usuarios. Esto puede darte información muy valiosa para pulir tus soluciones e, incluso para darte un nuevo enfoque que puede llevarte, de nuevo a comenzar ese proceso iterativo de Design Thinking. La contextualización y la puesta en escena es clave en esta fase. Genera experiencias inmersivas para ayudar a tu audiencia a entender la solución que propones.

Aplica Design Thinking

Si quieres hacer uso del gran potencial de Genially para sacar el máximo partido al Design Thinking, te invitamos a ver el vídeo dentro de este post en el que editamos en directo una plantilla aplicando una de sus técnicas más creativas: Relaciones forzadas.

Esperamos que te haya gustado este post, en el que hemos visto cómo acercarnos a un pensamiento de diseño, centrado en nuestros usuarios, para lograr soluciones innovadoras y cómo Genially es una herramienta muy útil en este proceso.

Si tienes cualquier pregunta o sugerencia no dudes en contactarnos por redes sociales haciendo uso del hastag #AskGenially o comentando en este post.

Un saludo de todo el equipo de Genially. ¡Hasta pronto!

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